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La capacidad auditiva, un bien preciado y escaso

La cóclea, órgano de la audición, sólo comprende 15.000 células aproximadamente. Es muy poco, comparado con los millones de células que tenemos en los ojos. Las valiosas células de la audición son muy frágiles y no se renuevan. ¡Por eso debemos protegerlas!

Audición: ¿Puede el ruido resultar peligroso?

Al percibir y captar los sonidos de nuestro entorno, nuestro oído se muestra especialmente sensible al ruido. Maltratada, nuestra capacidad auditiva disminuye con el paso del tiempo. ¿Cómo protegerla?

El sonido, una cuestión de buenas vibraciones

El sonido es una onda que se propaga en forma de variación de presión. Se define por:
– su frecuencia, más o menos aguda: el oído humano percibe sonidos que van de 16 hercios (Hz) en su frecuencia más grave, a 20.000 Hz en la más aguda.
– su intensidad, más o menos fuerte, expresada en decibelios(dB).
– su duración.

Las ondas sonoras penetran en nuestros oídos y hacen vibrar nuestros tímpanos. A su vez, hacen vibrar el oído interno, donde se encuentra la cóclea, el órgano responsable de la audición. Sus células transforman las vibraciones en transmisiones nerviosas, que el nervio auditivo comunica al cerebro.

Cuando el sonido se convierte en ruido, ¡cuidado, peligro!

¿Está usted expuesto a los ruidos nocivos?

La respuesta es sí cuando :
– No puede hablar sin gritar con un interlocutor situado a un metro de usted.
– Un automovilista oye el sonido de la radio de su coche, cuando las ventanas de su vehículo están cerradas.
– Cuando un viajero en el tren o el metro oye claramente la música que sale de sus auriculares.

El sonido se convierte en ruido cuando es molesto o nocivo para nuestro sistema auditivo.
En la naturaleza, pocos sonidos son fuertes, pero no ocurre lo mismo en nuestro entorno moderno. Desgraciadamente, nuestros oídos no han evolucionado tanto como para protegernos eficazmente de esos ruidos.

Cuando la intensidad de los ruidos sobrepasa la capacidad de recepción del oído, es peligroso. Esta intensidad se expresa en decibelios (dB).
– Por debajo de 85 dB, no hay ningún riesgo para la audición. Un aspirador o el ronquido de alguien que duerme alcanzan fácilmente esos valores.
– A partir de 85 dB, el ruido es nocivo. Y a medida que aumentan los decibelios, aumenta el peligro. En las discotecas, el sonido llega a rozar los 100 dB.
¿Los riesgos? Cansancio auditivo pasajero, acúfenos, traumatismos auditivos irreversibles, o incluso la ruptura del tímpano.

¿Cuándo hay peligro?

 

Umbral de dolor
Umbral de peligro
Umbral de riesgo
Ruptura del tímpano

Los ruidos de tipo impulso (cresta de inicio de fuerte potencia acústica) son extremadamente peligrosos. Se trata de sonidos puros de altas frecuencias, como los sonidos agudos de una sonorización en el momento del ajuste, las explosiones de armas de fuego… Pueden provocar una ruptura inmediata del tímpano, acompañada de un dolor muy intenso. Entonces, la sordera puede ser definitiva.

Traumatismo auditivo

Provocado por la exposición a ruidos violentos, de forma puntual o repetida (85 dB durante 8 horas consecutivas, en un largo periodo).
Es un deterioro irreversible de la cóclea. La recuperación auditiva es imposible, ya que las células ciliadas de la cóclea se destruyen poco a poco, provocando la sordera. Ello también puede acarrear la aparición de acúfenos (zumbidos, silbidos, golpeteos).

Efecto de máscara

Presencia de frecuencias muy bajas, que ocultan frecuencias más altas, haciéndolas difícilmente audibles (ej.: intentar comprender una conversación en un lugar ruidoso). A diario, el efecto de máscara hace casi imposible la conversación en un contexto ruidoso. Su resultado inmediato es el cansancio y puede ser peligroso, especialmente en el marco del trabajo industrial, acarreando problemas de orientación o disminución de la atención.

Fatiga auditiva

Sensación de disminución pasajera de la audición, con silbidos o zumbidos (acúfenos). Aparece tras una exposición prolongada a un ruido fuerte (a partir de 60 dB). Desaparece tras un periodo de reposo.

CORRESPONDENCIA DURACIÓN dB
Avión despegando a 100 metros < 1min 130
Proximidad de los altavoces en un concierto 1 min 120
Límite reglamentario en las discotecas 45 min 105
Claxon – Martillo neumático a 2 m 2 h 100
Auriculares a volumen fuerte – Sirena de policía 7 h 95
Ladrido – Cortacésped 20 h 90
Comedor escolar 40 h 85
Calle con mucho tráfico – Aspirador 80
Clase ruidosa – Ronquido 70
Mercado lleno de gente – Impresora 60
Restaurante tranquilo 50
Piso tranquilo 40
Dormitorio 30
Tictac de un reloj – Viento ligero en los árboles 20
Susurro de una hoja – Desierto 10
Laboratorio acústico – Umbral de audibilidad 0
Proteja sus oídos

– Controle el nivel sonoro de su aparato de sonido, su cadena hi-fi o la radio de su coche.
– No escuche música con auriculares durante más de una hora al día.
– Cada hora, descanse 10 minutos en silencio.
– Después de un concierto o una noche en discoteca, deje que sus oídos descansen al menos 12 h.
Si está expuesto a molestias sonoras, considere las protecciones auditivas. Son particularmente eficaces y pueden ser muy discretas.

Protéjase del ruido con las protecciones auditivas Quies :

Protección auditiva de cera, elaborada con cera natural para una utilización prolongada.
Protección auditiva de espuma, para atenuar los ruidos fuertes.
Protección auditiva con cuerdecilla, para un uso discontinuo.